sábado, 13 de noviembre de 2021

 Yo.

Soy una chica (mujer dicen algunos) de 27 años. Llevo 5 años en tratamiento psiciológico y 4 medicada con antidepresivo y ansiolítico. He pasado por dos psicólogos, un psiquiátra, dos terápias de grupo y además de acompañamiento por una enfermera que me enseñaba a "controlar" y "predecir" un ataque de ansiedad.
La mayoría de mi entorno no comprenden como puedo sufrir un trastorno por depresión y ansiedad, consideran que soy buena persona, tengo pareja, familia, trabajo y llevo bien todos los estudios. Pero pocas veces ven más allá.

Durante cierta parte de la adolescencia era bastante depresiva, tenía comportamientos irascibles, me autolesionaba, intenté suicidarme. Mi madre intentaba llevarme al médico y me negaba a ello, pensaba que estaba perfecta.
Según pasaba el tiempo noté que necesitaba ayuda, pero no sabía como pedirla ni a quién pedirla sin hacer daño a nadie. Fui entrando en un bucle era una espiral que dolía hasta que ví la luz, me di cuenta de que si yo no tomaba las riendas de mi vida, nadie lo podría hacer por mí. Acudí al médico de cabecera, le conté mi situación y mis antecedentes y me derivaron a salud mental.
Al principio sentía miedo y vergüenza, mi padre no comprendía porqué iba al médico, y yo tenía miedo. 
El día que me dijeron que necesitaba medicación temblé, pensé, "¿estoy loca?". Luego vino el faltar a la universidad por acudir a salud mental, y como no gracias al plan bolonia tener que dar explicaciones y llevar los justificantes...

2 años y medio más tarde quisieron darme de baja mientras cursaba la carrera y realizaba más practicas, pero me negué, me daba vergüenza tener que darme de baja y tener que dejar los estudios y a mis niños (ya que estaba en proceso de ser profesora), fue muy duro, tuve que reducirme la jornada de prácticas. Levantarme era una tarea costosa y agobiante, incluso me daba miedo pensar que tenía que afrontar un día entero en la calle rodeada de personas. Ir a clase y que los niños preguntasen que si estaba triste porque se portaban mal dolía en lo más profundo de mi ser... Pero con esfuerzo y dedicación y mucha pero que mucha ayuda me superé a mí misma y poco a poco fui avanznado.

Justo antes de la cuarentena por el Covid-19 me dieron la baja por depresión ansiedad en combinaciñón con rasgos anacásticos de personalidad (imaginaos mi cara y todo mi ser). Esta vez ni siquiera tuve la posibilidad de negarme, fui prácticamente obligada a cogerla. Tuve que dejar mis estudios y mi trabajo. Levantarme era sinónimo de sufrir, la calle me atemorizaba, la gente más de lo mismo. Salir a la calle me agobiaba me daba miedo, pánico. Pensaba que la gente me miraba y hablaba de mi persona, que se reían de mí, me daba terror ir por la acera y pisar mal, encontrarme un árbol, tener que cruzar la calle...tenía ganas de desaparecer, no entendía porqué tenía que existir y mucho menos porqué tenía que sentirme así y hacer sentir mal a los demás, realmente tenía ganas de morirme.
En parte tuve "suerte", llegó el covid y no se podía salir de casa, me sentí realmente aliviada, salir a la calle era lo que menos me apetecía, solo quería estar sola en mi cuarto y nada más; hasta que por desgracia tuve que empezar a salir a hacer las compras. Poco a poco y de nuevo con mucha ayuda logré superarlo, fue muy duro, me dejé completamente, no me aseaba, no me cuidaba, no pensaba en mí, adelgacé considerablemente y me subieron la medicación, sentía que estaba en la mayor mierda del planeta tierra.
Logré superarme y aquí estoy intentado controlar mis ataques de ansiedad con autolesión y mi depresión, intentando ser fuerte y avanzar, aunque el miedo de recaer en el abismo más profundo da pánico....

domingo, 7 de noviembre de 2021

Imagina, sueña.

Evadirse en engañarse a uno mismo, pero por momentos imagina que todo es diferente que no sufres, que las cosas no duelen.
Sueña que lo que amas con todas tus fuerzas está al alcance de tu mano que puede sentirlo entre tus brazos.
Imagina, sueña y cuando despiertes odia la realidad y lucha.
Lucha porque tu mundo sea como en tus sueños.
Lucha por conseguir lo que anhelas.
Lucha, lucha porque todos somos capaces de hacer lo que nos propongamos, solo hay que creerlo.
Asi que cree en tí, en que puedes conseguirlo TODO.

Diálogos sobre depresión.

En una de esas noches en las que es imposible dormir y el miedo, la angustia y las ganas de llorar te envuelven pensé en toda la gente que se encuentra en la misma situación que yo, en que posiblemente a esas horas de la madrugada alguna de ellas podía sentirse como yo. Y así sin más, me llegó la inspiración y me dije a mí misma ¿y por qué no?
Y aquí estoy pensando en abrirme al mundo y hacer ver a la gente que no estamos solos, que somos muchos, de muchas edad diferentes pero todos con algo en común, la depresión y para otros la ansiedad e incluso las dos cosas a la vez como es mi caso.